Muy cerca de nuestras tres casas en Bogotá hay un barrio de “invasión”, donde hay muchas familias venezolanas carentes de todo. Es con ellas con quienes fundamentalmente hemos podido compartir. En el Colegio y en la comunidad Residencia Santa María le han dado hospedaje a dos de ellas cuando no tenían donde dormir, y les han ayudado el día siguiente a buscar una solución más estable, además de proporcionarles mercado. Semanalmente han ido a colaborar las chicas de formación inicial a la institución de las Scalabrinianas, que se dedican a trabajar con las personas sin techo, actualmente casi todas venezolanas.

En la Residencia y la comunidad colegio hemos hecho respectivos fondos con la abstinencia de un día a la semana, además de diversos donativos, para acudir a las necesidades más urgentes de estas familias: salud, alimentación…

Una Hermana de la Residencia le da catequesis semanal a los niños de este barrio, en un aula del colegio, y luego van un corto rato de oración a nuestra capilla. Las comunidades colaboran para su refrigerio.

Laura Caballero, aci