La comunidad de Dilkhush en Mumbai quería vivir una espiritualidad de conexión, conexión con nosotras mismas, con otras personas, con la creación, con Dios, que nos lleva a sentir la magnitud del dolor de tantos y a reconocer la Esperanza siempre presente. (CG XX)

Escuchemos  su sencillo compartir sobre cómo han decidido responder de una manera concreta a esta invitación de “complicarse la vida” y salir de las zonas de confort por el bien de los demás.

Decidir tener una cena sencilla el viernes por la noche, y poner este dinero aparte para los migrantes de Vypin (un grupo que está acompañado y apoyado por las HH Esclavas allí) ha sido un gesto concreto de nuestra comunidad. Hacerlo durante todo el año me ha regalado una experiencia de hacer un proceso de entrega interior, para dar vida a otra persona. Ha sido un proceso de morir a mi misma y de levantarme hacia Dios. Renunciar a la comida por un motivo concreto ha sido verdaderamente una experiencia de purificación, en la cual me sentía unida con los migrantes, un lazo fuerte. (H. Marina Kannikal)

El ayunar tiene  valor, puesto que la persona que ayuna gana de ello, pero tiene un valor más grande si es en beneficio de otra persona. El sacrificar la comida una vez a la semana nos da mucha alegría. Es por el buen motivo de ayudar a los migrantes. Aunque no es cosa grande, el dinero que ahorramos se usa en beneficio de la gente que necesitan misericordia y compasión.  Cuando nos enteramos de cómo esta pequeña contribución se ha usado, nos dió mucha alegría y también la inspiración de dar aún más. (Las Junioras)

Lo que yo sentí personalmente era que es fácil tener en el presupuesto de la comunidad algún dinero reservado para los pobres, pero no nos toca personalmente; no nos quita ninguna comodidad. Pero cuando hacemos el sacrificio de ayuno, está implicado todo nuestro ser y hay una conexión porque es para un motivo especial. Nos trae mucha alegría y así toda la comunidad está implicada en responder a esta causa. (H. Bindu Michael)