El 2 de enero en XX Settembre hubo una visita sorprendente: el Papa Francisco llegó a la casa.

Estaban allí esperándolo la Superiora General y la Provincial de Italia, las Asistentes Generales, toda la comunidad de la Curia General y Torricella y las Hermanas  de Italia, que se habían reunido para un encuentro provincial.

El Santo Padre vino a visitar principalmente a Santa Rafaela María. Cuando llegó las Hermanas estaban reunidas en la iglesia y él, después de saludar, permaneció en oración un largo rato frente a la Santa. Durante ese tiempo las Hermanas lo acompañaron en silencio.

Se acercó brevemente a las Cámaras, subió a la enfermería y, con la sencillez que lo caracteriza, habló con las mayores que lo recibieron conmovidas.

Después permaneció largo rato en el comedor de la casa con todas las reunidas. Conoce profundamente a Santa Rafaela Mª desde hace tiempo. Ha leído sus obras que lo han acompañado en distintos momentos de su vida, especialmente en algunos difíciles.

Ha sorprendido la sencillez para responder a las preguntas que le hicieron: la posible diaconía femenina, la situación de Colombia, Venezuela, Vietnam, Japón, África…

La comunicación de su honda fe para aceptar, trabajar y vivir su misión ha sido un testimonio de vida profundo que no se podrá olvidar.

Es una gracia el haber vivido esta preciosa experiencia de Iglesia misionera que busca la reconciliación y la paz e invita a la entrega y salida generosa hacia los márgenes.

¡Gracias Papa Francisco!