Día 11 de febrero

Comenzamos el día celebrando la misa del Espíritu Santo con el Padre Elias Royón S.J. Nos dijo que no tuviéramos miedo, que íbamos a elegir a la persona que Dios ya había elegido.

A partir de las 10:00h. se dio inicio a la sesión con la oración del Espíritu santo y una hora de silencio orante  mientras en la Iglesia de Martínez Campos, las hermanas de todas las casas de Madrid, profesores, jóvenes monitores de los grupos ACI y la Congregación entera nos acompañaba con su oración.

Hacia las 11:30h. la Hermana Inmaculada Fukasawa anunció en nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo y del Instituto de las Esclavas del sagrado Corazón que Rosario Fernández Villarán había sido elegida Superiora General del Instituto de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús.

Ambas se dieron un abrazo tierno y fraternal, mientras todas de pie, aplaudimos durante mucho rato. También recibió el abrazo de cada una de las congregadas como un gesto de acogida, cariño y disponibilidad.

Nos dirigió sus primeras palabras en las cuales agradecía a todas las hermanas del Instituto su ilusión y entrega. Nos animó a seguir unidas porque lo podemos todo al servicio de los hombres.

Salimos de  la sala en procesión hacia la Iglesia cantando el Magnificat, al cual se unieron todas las personas que estaban en la Iglesia. Fue un momento emocionante, pero todavía más cuando entró la nueva General,  la última de la procesión, y la Iglesia entera  estalló en  un fuerte aplauso y expresiones de alegría. Rezamos el Te Deum todos juntos, cantamos en acción de gracias y quienes estaban presentes se acercaron a dar un abrazo a Rosario.

Luego todas las comunidades de Madrid compartimos el almuerzo.

Por la tarde la Nueva General presidió la sesión, en ella decidimos continuar con el proceso de discernimiento para la elección de las Asistentes.

Al final del día tuvimos una adoración en la Iglesia, la primera del Instituto, donde Santa Rafaela hizo su profesión perpetua. El contemplar las imágenes de la bóveda y de las vidrieras, llenas de simbolismo, nos llevó a agradecer la entrega de Santa Rafaela al Instituto y a la Iglesia y renovamos nuestra llamada como Esclavas.

En la Iglesia hay una escultura de Santa Rafaela de tamaño natural con el hábito original, cuyo corazón se puede abrir y en él la H. Inmaculada Fukasawa colocó el nombre de la Nueva General encomendándole el Instituto.

Así terminamos un día lleno de gozo y esperanza.