En Camerún vivimos desde hace más de dos años un conflicto en las llamadas regiones anglófonas del país que están en el Norte, un conflicto que ha dejado ya unos 1.800 muertos y medio millón de desplazados.

Nuestra comunidad de Sangmelima dimos la bienvenida a una profesora de la zona inglesa, que vino de Bamenda huyendo del conflicto hacia el sur en busca de trabajo. En mayo y junio hizo una pequeña pasantía, por un poco de dinero para sus necesidades secundarias, y al final la contratamos por un período fijo de dos años y acogimos a su nieta en la guardería. También tuvimos otros tres niños en la misma situación, por lo que les recibimos gratuitamente y les vamos ayudando con ropa y una comida diaria en la escuela todos los días. Queríamos extender la acción a más niños, pero los padres no se comprometen, unos dicen que la escuela está lejos y es imposible traer a los niños, otros temen que los niños pasen a ser “francófonos”; a pesar de haberles explicado que los niños tendrán ambos idiomas en la escuela…. pero por el momento no hemos recibido respuesta de ellos.

Otra implicación es que para celebrar el Día del Migrante, un día de la semana hicimos un gesto simbólico de dar la bienvenida a los desplazados de habla inglesa llegados al sur y a nuestra escuela. Hemos concientizado a los niños de nuestra escuela de los efectos que la guerra causa, hace que los personas sufran… Y por ello mostrábamos a los niños que el otro, inmigrante o desplazado, necesita que le demos la bienvenida, porque es tu hermano, tu hermana… Y para demostrarlo, hicimos una ceremonia de bienvenida a los que han venido a nuestra casa en el sur, para decirles que están en casa, que son nuestros hermanos. Así es como los cinco anglófonos que hay en la escuela se pusieron delante y cada niño, incluyendo maestros y hermanas, se pusieron en fila para besarlos, diciendo, bienvenido, estás en casa; estamos aquí, cuenta con nosotros…….

Euphrasie Konde, aci