El día 29 celebramos la jornada mundial del Inmigrante y como todos los años Atalaya colabora con la Diócesis en estas celebraciones. El día 28 tuvimos el Encuentro de las Naciones en la casa de los jesuitas, en el salón de actos. Se vació de butacas y allí nos instalamos: 14 países en sus stans, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Cuba, Colombia, Perú, Ecuador, Venezuela, Santo Domingo, Bulgaria, Rumania, Georgia, Marruecos, Argelia, nos presentaron su cultura, costumbres, comida, trajes, y bailes típicos. Nos reunimos más de 200 personas, de todas las razas y colores. Era un gran encuentro intercultural, donde cada uno era valorado por lo que es.

Comenzamos el encuentro con una presentación de dos personas, una española y un marroquí. A continuación tuvimos unas oraciones en distintas lenguas y religiones: bangladés, musulmán, chino, rumano, georgiano y español. Seguimos el encuentro con la presentación de los distintos países para seguir merendando las comidas típicas y finalizar el encuentro con bailes típicos.

Estos encuentros los llevamos celebrando varios años y nos hace sentirnos más hermanos, no importa el color de la piel, ni la religión, todos nos podemos mirar unos a otros sin reproches y descubriendo la grandeza de Dios en cada uno de nosotros.

Quiero aprovechar para recordar que esto es diariamente Atalaya: un grupo de personas de distintos países donde nos acogemos, ayudamos, les damos de comer y nos sentimos como una gran familia. El año pasado dimos de comer en el comedor a personas de 35 países distintos. Yo lo veo como una gracia muy grande y me hace abrir el horizonte y ver a Dios en cada uno de ellos.

Esther Soler, aci