JORNADA MIGRANTES. URUGUAY

La Misa en la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción, fue presidida por el Obispo auxiliar, Mons. Pablo Jourdan, que concelebró con dos sacerdotes scalabrinianos que atienden la parroquia

Comenzó la Misa con la presentación de los pabellones patrios de distintos países con población migrante en Uruguay, además se presentó la bandera del Apostolado del Mar, pastoral de los misioneros scalabrinianos que se dedica a la atención espiritual de los marinos mercantes que llegan al Puerto de Montevideo.

El obispo dividió su homilía en tres momentos: en el primero reflexionó sobre el evangelio del rico y Lázaro, en el segundo sobre la jornada del migrante y refugiado y por último se refirió a la actividad que desarrolla la Arquidiócesis de Montevideo para el acompañamiento de los migrantes. Para este último tramo de la homilía quiso recordar todas la iniciativas que trabajan con personas migrantes en la Arquidiócesis. Comenzó nombrando a los anfitriones: “Tenerlos en nuestra diócesis es una bendición, porque nos recuerdan todos los días que debemos poner al otro en primer lugar. Aquí los migrantes saben que serán atendidos siempre. Y lo que se hace aquí debe contagiarnos de alguna forma para hacerlo en toda la Arquidiócesis: escuchar, atender, dar respuesta, dar cobijo y un lugar para quedarse”.

También mencionó que “este año la Providencia de Dios también nos ha abierto puertas, unidos con el Papa y con el proyecto “Puentes de solidaridad”, en el que los migrantes pueden asesorarse e informarse sobre todos los derechos con los que cuentan, además de recibir, en los casos más difíciles, alimentos y vestimenta. Aprovecho la mención del proyecto de la Sección Migrantes y Refugiados de la Santa Sede, para insistir en que “nuestro país cuenta con una ley que defiende a la persona migrante y eso es algo de lo que deberíamos sentirnos muy reconfortados. Uruguay es un país amigo”.

Antes de terminar la celebración, el párroco de Nuestra Señora de la Asunción, el p. Jean Wilnie, quiso recordar algunos números de la atención de este año a los migrantes en este lugar.

“Desde el mes de enero hasta ahora los misioneros scalabrinianos han acogido 327 personas migrantes y a su oficina de asesoramiento han llegado 553 migrantes y refugiados”. Tanto el párroco como su vicario, p. Frandry Tamar, son haitianos.

Y 600 es el número aproximado de personas migrantes que fueron atendidas por Puentes de Solidaridad en Montevideo en lo que va del año.

Luego de la Misa se realizó en los salones parroquiales un encuentro fraterno entre las colectividades de todos los países que se hicieron presentes, entre otros Cuba,  Venezuela,  Perú, Bolivia, Brasil. Además de compartir un momento para el diálogo y el encuentro, cada país presentó platos típicos, que fueron degustados por los presentes en la celebración.

INSTITUCIONES QUE ACOMPAÑAN MIGRANTES

En Montevideo la atención a los migrantes se realiza a través de varias instituciones. Por un lado están los Scalabrinianos, que tienen una oficina de asesoramiento y un hogar. Asimismo, através de Puentes de Solidaridad los extranjeros reciben ayuda en sus trámites y para ciertas necesidades materiales. También se realiza una gran labor a través de las parroquias y por vía de la Conferencia de Religiosos y Religiosas del Uruguay (CONFRU), que ha dado acogida a migrantes en sus casas. El obispo Auxiliar Mons. Jorudan, señaló también los servicios que brinda la Universidad Católica (UCU) con ayuda profesional. “Todo esto lo estimula el Espíritu Santo, que es nuestro verdadero motor”, aseguró.

Extractado del quincenario de la Arquidiócesis de Montevideo. N° 459. https://icm.org.uy/category/entre-todos/

Inés García, aci