Con motivo de la II jornada mundial de los pobres, nuestro arzobispo, D. Fidel quiso compartir la comida con los inmigrantes del comedor. Vino el martes, día 13, a comer al comedor nuestro de Atalaya. Entró por la misma puerta por donde entran los inmigrantes, se colocó en una mesa con ellos y antes de sentarse fue mesa por mesa saludando a todos, con mucho cariño y agradecimiento. Ese día comió el menú del día: macarrones con tomate y atún, de 2º plato albóndigas y de postre uvas. El bendijo la mesa (pues todos los días, antes de comer lo hacemos nosotros. Es una buena costumbre que no queremos perder) y les dirigió una palabras cariñosas.

El domingo un grupo cristiano de “Encuentro y solidaridad” organizó para toda la diócesis un día fraterno con los más pobres de la ciudad. Comenzaron teniendo una Eucaristía en la Casa de Acogida de las Hijas de la Caridad, S. Vicente de Paúl, y a continuación un ágape con los acogidos.

Continuaron con un acto público en una plaza de la ciudad dando algunos chicos testimonio de su llegada a la península, de allí vinieron a comer a nuestro comedor. Arreglamos el comedor para que pudieran estar hasta 64 personas, tuvimos 58 pero fue un encuentro fraterno que no podremos olvidar. Al día siguiente volvimos a salir en el periódico de la ciudad.

Para todos los que formamos la “Familia Atalaya”, ha sido un momento de iglesia importante, una ocasión de acrecentar la comunión y el cariño que no solo en esta Jornada queremos compartir con los que más lo necesitan, sino de seguir “implicándonos y complicándonos” por una sociedad más justa y fraterna, donde nadie se sienta “extranjero”.