Quede claro que estoy convencida de que cuando se habla de políticas migratorias se trata de una cuestión de justicia en vistas a  proteger los derechos humanos y la dignidad de los refugiados; por tanto los flujos migratorios deben ser regulados, ordenados y bien gestionados.

Caso acontecido en Salamanca en torno a KARIMA.

Dos hermanas, que viven en nuestra zona, leen en la prensa lo siguiente: “una chica marroquí de 22 años ha dado a luz en una patera; era el 5º viaje que realizaba ya que siempre había sido devuelta, pero ahora está hospitalizada…”

Cuento esto porque yo he conocido y tratado directamente  a  Karima en unos grupos de “habilidades sociales”, espacios de encuentro humanamente formativos,  en colaboración con Cáritas, para personas de distintas culturas, ya sean musulmanas, o de Europa del Este o Sudamericanas, españolas, etc .y ella ha asistido con una presencia discreta y cercana.

¿Cómo fue su llegada?

Fuera de lo usual, las dos hermanas se pusieron en contacto con la Cruz Roja que atendía en asistencia básica a esta refugiada Karima y  confirmaron exhaustivamente que se harían cargo de ella:  pidieron que la enviaran a Salamanca antes de que la devolvieran a su país. La Cruz Roja analiza la propuesta y da una respuesta afirmativa.

Decisión muy arriesgada, que no todos pueden tomar, que suponía hacerse cargo  de un itinerario de acompañamiento  de la madre y la hija en vistas a promover su autonomía e integración, contando siempre con la debida orientación administrativa y de intervención social. Movilizaron a diversas asociaciones que aportaron económicamente lo que pudieron y algo muy importante: mantuvieron y mantienen un trato “ familiar” con ellas, madre e hija,  en todo el proceso de acogida  e integración.

Llegan a Salamanca la madre y la  hija como apátrida, pues no habían podido  testificar en qué aguas había  nacido.

COMIENZA EL ITINERARIO

¿Vivienda? Les proporcionan un pequeño piso alquilado, cerca de donde viven las dos hermanas.  ¿Aprendizaje del idioma? Acuden al Centro Intercultural Baraka de Cáritas donde ha ido progresando en su comunicación. ¿Escolarización de la niña? Va al Colegio de los Jesuitas, el más cercano, y ya está en la ESO obteniendo muy buenas calificaciones y además se siente integrada.

¿Formación para el empleo? A través de los Talleres de Formación laboral de Cáritas: talleres de Cocina. Geriatría, etc. fue adquiriendo conocimientos prácticos relacionados con nuestra cultura y modo de hacer.  .Muchas veces  quedábamos las dos  después de cada sesión para aclarar dudas sobre palabras y expresiones, y   alguna vez, ya de vuelta, le acompañé cuando llevaba a su hija al parque a los columpios. Muy delicada en el trato con la niña.

¿Inserción laboral? Desde el principio ha habido familias que le han proporcionado trabajo, ella es una mujer laboriosa y discreta y se ha ganado la confianza de muchos.

Han ido regulando su situación, de modo que Karima  ya podía tener contratos de trabajo  normales y cotizar a la Seguridad Social.

Al día de hoy ambas tienen nacionalidad española. Karima ha adquirido un  título de Formación Profesional de 2º Grado y trabaja como Asistente Familiar en una Empresa y manteniendo sus costumbres, religión y cultura se ha integrado en la sociedad salmantina. Ha contraído matrimonio en Marruecos, matrimonio reconocido en España y del cual han nacido dos mellizos.

En esta historia real hay unos valores humanos y cristianos enraizados en un grupo de gentes que han ayudado a una evolución positiva de una situación dramática para llegar a un desenlace de normalidad de vida y ambas madre e hija han colaborado con su esfuerzo e interés a esa deseada integración.

Genoveva Suárez, aci