Continuamos haciendo nuestro el llamado de la Congregación General XX, al apoyo a personas en situación de movilidad humana, a “implicarnos y complicarnos.”

La comunidad educativa del Colegio de las Esclavas en Bogotá, desde el año 2017, viene trabajando con migrantes venezolanos. En un primer momento, en conexión con las Hermanas Escalabrinianas, (Casa del migrante) apoyándolas con alimentos donados por nuestras familias y educadores.

Después en un segundo paso, el colegio asume directamente un acompañamiento cercano con la comunidad migrante. “El buen samaritano nos muestra como responder ante un hermano herido, él es capaz de detenerse y alterar su proyecto” CGXX pg 47. Con la ayuda de toda la comunidad educativa y con el fruto de algunas actividades, entre ellas lo que recogimos “el día de la solidaridad” en el colegio, se apoyó con dinero en efectivo y mercados, a varias familias que llegaban a nuestro país sin ningún recurso. De manera especial nos comprometimos en ayudar a algunas mujeres gestantes, consiguiéndoles ropa, implementos de aseo y apoyo para que organizaran la vivienda con sus hijos.

Una de las Hermanas trabaja con los niños de familias venezolanas que se han radicado en un barrio cercano al colegio en actividades de catequesis y formación espiritual.

El Colegio ha dado oportunidad de trabajo a algunos educadores que han tenido que migrar de su país, así mismo hemos acogido un gran número de estudiantes venezolanos.

Este año 2019 como fruto del retiro espiritual en el mes de junio, en el cual algunos educadores tuvimos la oportunidad de participar, y cuyo lema era “fijos los ojos en Jesús”, surge el deseo de dar un paso más en el compromiso con nuestros hermanos venezolanos que habitan en los parques cercanos al colegio. Para iniciar con este proyecto se convocó al gobierno escolar, (estudiantes, padres de familia, educadores) y Familia ACI. Con ellos se conformó un grupo base, quienes posteriormente y con la ayuda del colegio se llevó a cabo un proceso de sensibilización con toda la comunidad escolar sobre uno de los abrazos de nuestro proyecto pastoral: “El abrazo compasivo a la Humanidad”.

Acordamos organizarnos para brindarles entre toda la comunidad educativa al menos un desayuno semanal los días sábado y otras ayudas que nos permitan tener una atención cercana y de escucha. El día 10 de agosto ofrecimos el primer desayuno con la asistencia de 30 migrantes venezolanos y sus hijos. Reconocemos que gracias al apoyo de las Hermanas de la comunidad, esta siendo posible de alguna manera “implicarnos y complicarnos” en esta misión.

Martha Castiblanco, Miembro de la FACI y Responsable Educación Primaria.

Juan Jairo Laverde, Miembro de la Comisión Internacional FACI y Director del Colegio