En una apuesta por la defensa de la vida de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, el colegio de Las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, ha acogido la propuesta pedagógica “Un viaje a favor de la vida” y “Enfrentar la Trata de personas: es nuestro compromiso” de la Red Defensores de Vidas, que busca acompañarles en la realización de sus sueños, en su proceso de auto cuidado, auto valoración y toma de decisiones, en el reconocimiento de los riesgos o amenazas que pueden afectar sus decisiones, y de modo que lleguen a ser Defensores de su propia vida, de la vida de los otros/otras y sobre todo fijar metas en el cumplimiento de su proyecto de vida.

En tal sentido, la institución ha fortalecido su proyecto educativo institucional con la catedra Defensores de vidas, un espacio para compartir experiencias, dialogar frente a las situaciones cotidianas, reconocer y fortalecer aquellas herramientas que tienen, estableciendo una ruta segura para el cumplimiento de los sueños en armonía con su proyecto de vida que asegure la dignidad, la libertad, el compromiso, la responsabilidad y sobre todo el cuidado.

Por ello, y considerando el momento tan importante en el que se encuentran los estudiantes del grado once, la finalización de su ciclo de educación media, se realizó el taller “En defensa de mi proyecto de vida”, donde se motivó a jóvenes a asumir un papel como protagonistas de su propia vida, donde valoren todos aquellos aspectos o situaciones que puedan colocar en riesgo o amenazar sus sueños o su propia vida, y reconocer los factores protectores que los rodea y cómo éstos aportan a su cuidado y protección.

Este espacio de reflexión y compartir a cuyos materiales puedes cceder PROYECTO DEFENSORES DE LA VIDA.docx se desarrolló el día 30 de octubre, en una jornada de 7:30 a 3:15 p.m., buscando que los jóvenes se acercaran y examinaran la importancia de reconocer su realidad y cómo ésta puede aportar a pensar en un futuro próspero y libre de situaciones que les puedan afectar.

Los momentos que se vivieron durante el taller fueron:

  • Dinámica inicial o rompehielos, para promover un clima de cordialidad, participación y ánimo de colaboración.
  • Mapa de riesgos o vulnerabilidades, a cada estudiante se le entregó una ficha de un rompecabezas, donde escribieron todas aquellas situaciones que ponen en riesgo su vida, sus sueños y su proyecto de vida. Después los estudiantes con las fichas del rompecabezas armaron un gran mapa, e hicieron lectura de estos riesgos o amenazas detectadas.
  • Visualizando mi futuro, en un espacio de relajación, logrando una conexión entre mente y cuerpo, los estudiantes lograron viajar en el tiempo, a 7 años en el futuro, donde se encontraron con el resultado de las decisiones que habían tomado para llegar a ese momento tan especial. Allí se conectaron con las personas más importantes en su vida, la profesión que desean ejercer al cabo del tiempo, los lugares; es decir, todos aquellos aspectos que configuraban un proyecto de vida realizado, que con constancia y esfuerzo llegó al cumplimiento de metas que los lleva a ser exitosos.
  • Casos trata de personas, considerando que en el camino a recorrer cada día, se presentan riesgos o situaciones que generan vulnerabilidad, los jóvenes tuvieron la oportunidad de acercarse a través de la lectura de casos sobre Trata de personas, que es una amenaza a la vida, a la dignidad, a la libertad y no tiene reparo en raza, edad, sexo, clase social; por el contrario cada vez busca alimentarse de los sueños y necesidades de todos aquellos que se muestran frágiles, hasta convertirlos en una mercancía que se vende y se compra al mejor postor. De esta manera, los jóvenes se acercaron a las diferentes modalidades de trata de persona y las formas de operar de estos victimarios. Como una herramienta para no caer en trampas como este delito.
  • Cine foro, a partir del video “Somos libres, seámoslo siempre”, se generaron algunas reflexiones con todos los asistentes.

    Mapa de los sueños, luego de generar un ambiente de diálogo y participación con los estudiantes, se propuso que cada estudiante realizará un collage, donde a partir de imágenes se reflejarán todos los deseos y metas que plantean a corto, mediano y largo plazo en las diferentes áreas de su vida. Determinando la ruta segura para lograr esos sueños o metas.

  • Socialización del mapa de los sueños y confrontación con el mapa de riesgos, una vez elaborado el mapa de los sueños, los y las estudiantes lo compartieron, y lo ubicaron al lado del mapa de riesgos, llevándolos a reflexionar frente aquellas amenazas o riesgos que pueden encontrar y que pueden impedir cumplir sus sueños.
  • Vamos a eliminar los riesgos, cada estudiante tomó el pedazo de su rompecabezas que reflejaba las amenazas o riesgos que puede tener para llevar a cabo su proyecto de vida y en un acto simbólico los fueron quemando como una oportunidad de eliminar todas aquellas amenazas contra su vida.
  • Origami del corazón, cada estudiante armó la figura del origami, descubrió la figura que se forma y reflexionó frente a la información allí suministrada.

    Finalmente, los asistentes prendieron una vela fijando una intención, resaltando por quien o quienes son Defensores de Vidas.

    ESCUCHEMOS SUS PROPIAS VOCES

    Esta experiencia, enmarcada en el respeto, la participación individual y colectiva, el encuentro con una realidad desconocida o poco visible, es el resultado de un esfuerzo y preocupación mancomunada entre la institución educativa y la Red Defensores de Vidas, por desarrollar competencias de análisis, comunicación y proyección que les permita a los estudiantes del grado once, adquirir herramientas para mejorar sus relaciones, reforzar valores como el respeto, la solidaridad y la tolerancia, a ser empáticos, valorar las cosas que les rodean en su vida cotidiana, comprender y valorar a los otros desde la diferencia, solucionar problemas, tomar decisiones, reconocer y hacer cumplir sus derechos y reflexionar ante los riesgos que estamos expuestos como sociedades de consumo, donde la mercantilización de los cuerpos y las vidas operan de manera sistemática.

Juan Jairo Laverde. FACI Colombia