Proyecto CG XX

ÁREAS DE IMPLICACIÓN

Implicadas con la ESPERANZA.
Adviento nos pone en camino y este año, queremos hacerlo con quienes se ponen en camino forzosamente.
Os presentamos los pequeños y grandes pasos que vamos dando en esta IMPLICACIÓN, alentando la ESPERANZA.

Un total de 20 madres en riesgo de exclusión tendrán trabajo gracias a un taller de un centro social de Entrevías. (MADRID) ESPAÑA

El proyecto de emprendimiento social “Ellas Lo Bordan” promueve la inserción laboral y ofrece una oportunidad de vida autónoma, mediante la creación de puestos de trabajo de calidad en el sector textil, a 20 madres trabajadoras con hijos a su cargo, y provenientes de una situación severa de exclusión social y pobreza, como consecuencia de haber sufrido explotación sexual y maltrato.

Coloca el cursos sobre el cojín…

Implicadas con la Esperanza en Bournemouth

La comunidad de Bournemouth está colaborando con International Care Network (ICN), una asociación que apoya los refugiados, inmigrantes y personas sin techo.

Las familias que reciben son de distintos países: Afganistán, Irán, Iraq, Siria y Bangladesh. Inglaterra se presenta para estas familias un país en el que quieren vivir. Así, esta asociación les ayuda a nivel más burocrático, en la búsqueda de empleo y les facilita también el aprendizaje del ingles (a través de clases y club de conversación).

Cuando los conocimos, nos dijeron que la necesidad más urgente estaba en un proyecto reciente que se llama “apoyo a mujeres y niños”.  En concreto, necesitaban apoyo en la guardería puesto que eso era fundamental para que las madres pudieran aprender el idioma y luego integrarse más en la sociedad. Así, dos días en la semana, dos de nosotras nos acercamos para ayudar en la guardería mientras las madres tienen la posibilidad de estudiar ingles. Los locales son cedidos por distintas iglesias (de distintas confesiones religiosas) que abren sus puertas para recibir estas familias!

Hemos empezado esta colaboración hace un mes y vamos experimentando que incide en distintas áreas:

  • Acogida – puesto que en cada vez notamos que va creciendo la relación de confianza mutua;
  • Voluntariado – colaboramos junto a otros voluntarios, es misión compartida;
  • Oración – como comunidad traemos las familias en estas situaciones delante del Señor.

Buscamos que este tiempo con los niños sea un tiempo en el que puedan crecer en todas sus dimensiones y así sentimos muy cerca que se unen educación y reparación. Experimentamos también que cada persona está hecha a imagen de Dios, tiene su dignidad y valor como persona.

Sentimos que poco a poco nos vamos acercando a estas personas y dentro de nosotras va naciendo la pregunta: “Que podemos hacer más?” Todavía no tenemos la respuesta pero SONAMOS con MÁS. Sabemos que cerca de la zona de donde vivimos hay familias que no tienen posibilidad de acercarse a estos locales (por la distancia – 30/40 minutos en autobús) y por eso pensamos como podemos proporcionar a estas familias la posibilidad de mas acompañamiento.

Participación en la Esperanza del Adviento: 

preparación para la Celebración de Navidad en Oasis Católico

  • Procesiones (llevar la Iglesia a la calles – como Iglesia Peregrina que da testimonio de la fe, la fortaleza, y la esperanza en medio del sufrimiento, la inseguridad y el estrés.
  • Acogida (Celebrar el amor de Dios con la familia y con los amigos cada día de la novena y cada noche de “Las Posadas”)
  • Regalos (Celebrar a Jesús — nuestro regalo – los Magos traen regalos a Jesús en los corazones de nuestros 500 niños)
  • Ritual (Rezar la Novena de la encinta Virgen de Guadalupe nos prepara para la celebración del nacimiento de Jesús, y rezar “Las Posadas” nos prepara a abrirnos los corazones a la venida de Jesús en nuestras vidas.
  • Banquetes (compartir la comida mejicana entre familias y vecinos)
  • Paraliturgias (representación de la historia de las apariciones de la Guadalupana a San Juan Diego y la representación de la venida de Cristo al mundo desde la Encarnación a la Huida a Egipto).

IMPLICADAS CON LA ESPERANZA EN RED

En Portugal, en la Comunidad de Lisboa estamos implicadas con la Esperanza en RED entre nosotras y con otros, disponibles y en actitud de salida. Hacemos parte de la CAVITP, Comisión de Apoyo a las Víctimas de la Trata de Personas, una Comisión que salió de la Conferencias de Institutos Religiosos en Portugal (CIRP) y que es compuesta por un equipo de religiosas(os) y laicos que se reúne una vez al mes para reflexionar y trabajar juntos en la prevención y sensibilización para este tema de la trata de seres humanos, promoviendo seminarios, yendo a las escuelas hablar a profesores y alumnos, aprovechando todas las ocasiones para hablar sobre el tema …

Este año, en la semana del 16 al 20 de octubre, con ocasión del día europeo de lucha contra la trata de seres humanos (el 18 de octubre), estuvimos en 4 escuelas para sensibilizar a los alumnos de secundaria sobre este tema. Sentimos que el impacto fue grande en los chicos y en los profesores, que nos han pedido más material para poder seguir trabajando el tema con los alumnos.

Pero, esta RED no se limita al trabajo en Portugal. Como comisión, hacemos parte de una RED más grande, RENATE – La red europea de Institutos Religiosos comprometidos en la lucha contra este flagelo de nuestro mundo, una de las heridas más grandes de la actualidad, como nos dijo el Papa Francisco en la II Asamblea Internacional de RENATE en Noviembre del 2016 en Roma. La RED está hoy presente en 29 países de Europa.

Esta RED, a su vez, participa de una RED todavía más grande, la Red Internacional de Institutos Religiosos comprometidos en la lucha contra la trata de personas – Talitha Kum. Un proyecto de la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG), en colaboración con la Unión  de Superiores Generales (USG). Se trata de una red de redes organizadas de diversas formas, que promueven iniciativas contra la trata de personas respetando los diferentes contextos y culturas.

En Noviembre de este año, el grupo de trabajo de RENATE compuesto por el equipo directivo y representantes de los distintos países, se reunió en Malta durante una semana. Estuvimos presentes  para evaluar el camino hecho y ver por donde tenemos que seguir caminando en esta lucha para erradicar de una vez el tráfico de personas y la trata de seres humanos, sabiendo que hoy, en pleno siglo XXI, todavía 2,4 millones de personas son traficadas en todo el mundo, en su mayoría mujeres y niños.

En su mensaje para el día mundial de la paz en 2015, el Papa Francisco nos alerta para esta necesidad de trabajar en RED: “Este inmenso trabajo, que requiere coraje, paciencia y perseverancia, merece el aprecio de toda la Iglesia y de la sociedad. Pero, naturalmente, por sí solo no es suficiente para poner fin al flagelo de la explotación de la persona humana. Se requiere también un triple compromiso a nivel institucional de prevención, protección de las víctimas y persecución judicial contra los responsables. Además, como las organizaciones criminales utilizan redes globales para lograr sus objetivos, la acción para derrotar a este fenómeno requiere un esfuerzo conjunto y también global por parte de los diferentes agentes que conforman la sociedad.”

De hecho, ante un problema social tan complejo, nos sentimos, y yo personalmente, me siento muy pequeña e incapaz de dar una respuesta …, pero en RED, utilizando las mismas “armas” de las organizaciones criminales, y en un esfuerzo global, es posible hacer frente a este problema y buscar erradicarlo totalmente para que no tengamos más víctimas.

Comunidad  de Tierra Amarilla, Tercera Región Chile.

Franklin Cárdenas y Yulisbeth Sánchez, una joven pareja de venezolanos que han llegado a Tierra Amarilla. Ellos llegan a través del trabajo que el Departamento de acción Social de la Diócesis realiza. Son muchos los migrantes que se acercan a las oficinas del Obispado para solicitar ayuda. Cuando ellos llegan de un largo viaje por tierra son orientados por una señora que conocía la labor del Obispado y los puso en contacto con el responsable del área social de la Diócesis. Como no tenían donde pasar la noche, nos llamaron para saber si la casa de acogida estaba libre y si se podían quedar unos días en ella. Así es como llegan a nuestra casa Franklin y Yuli.

Área de implicación:

En un primer momento de acogida, la comunidad parroquial cuenta con una casa de acogida para trabajadores temporeros y que a su vez se utiliza con diversos fines. La joven pareja permaneció alojada más de 10 días en ella, ahí se les proporcionó todo lo necesario para vivir y descansar, Yuli estaba embaraza.

Segundo momento de implicación: Una señora de la comunidad parroquial, Aurora Zavala,   los invitó a vivir a su casa, lugar donde están viviendo hasta ahora con su pequeña hija que nació en octubre.

Tercer momento de implicación: Franklin trabaja en la parroquia por lo cual recibe una ayuda económica. En este momento se va a reparar una propiedad de la parroquia para que ellos puedan vivir, y él colaborará en las reparaciones. Franklin ha  recibido su cédula de identidad chilena, esto le permite postular a trabajos.

SI QUIERES SABER MÁS DE FRANKLIN

SI QUIERES SABER MÁS DE YULI

Implicada con la Esperanza en Santiago de Chile

El video recoge la acogida de una familia Boliviana. Es una experiencia que está en el espíritu de la CG XX , de conectar provincias, de aunar esfuerzos, de establecer puentes para ayudar a otros.

Si quieres conocer también la historia de JHOSELIN, entra en este enlace.

IMPLICADAS CON LA ESPERANZA EN CAMERÚN

Las Hermanas de la Región de África están colaborando mensualmente en la formación de Educadores en el campo de refugiado de Batouri  ( al este de Camerún)

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Era inmigrante y me acogisteis

(Mateo, 25, 35)

Nuestra pequeña Comunidad, desde hace un año está haciendo un camino de gracia especial: acoger al otro dejándose descolocar. El Señor toca al Centro Sagrado Corazón con el peregrino de turno y nos hace experimentar el Amor sin límites por sus criaturas en éxodo, liberándonos de todo temor.

  • ¿Cómo es posible no tener confianza para dar una oportunidad a quien busca un refugio, porque la  única que tenía se la quitó una orden del ayuntamiento? En el campo donde vivían eran demasiados. Ver llegar al Centro Sagrado Corazón a la joven pareja de gitanos,  con sus dos niños, acompañados por una mujer de la parroquia, ha puesto en marcha nuestro sentido de justicia: todo el mundo puede y debe tener una posibilidad de rescate. Nuestra vida comunitaria ha sido verdaderamente trastornada por este paso: los dos niños  han invadido todos los rincones de la casa, los veíamos correr y jugar en todas las ocasiones, iban a vernos también a la capilla. Ha sido un descubrimiento ver a la pareja vivir al día, con perspectivas de futuro muy aleatorias, con una vida al estilo del consumismo actual “desechable”, aunque ellos utilizan y luego tiran lo que ya ha sido usado, viven reciclando. No tiene sentido de la economía y de la propiedad, sin embargo esta pequeña familia lo han intentado y está intentando, aunque sea difícil. Después de una convivencia de tres meses con ellos, al momento de despedirnos hemos experimentado por primera vez el dolor de la despedida y la preocupación por su futuro tan incierto.
  • Cómo no abrir las puertas de par en par delante de la sonrisa esperanzadora y agradecida da la jovencita pareja siriana, que dejándose atrás un pasado destrozado por la injusticia y la guerra civil, llegan a Roma gracias a los corredores humanitarios y, gracias a la Comunidad de San Egidio, llegan en nuestra Comunidad? No es fácil dejar pasar los confines del propio espacio y tiempo, pero la inocencia de un bebé con su fragilidad, el experimentarse como el punto de referencia de los jóvenes padres, inmediatamente nos quita todo derecho de propiedad, y toda la comunidad se encuentra con el rol de quien está llamado a servir con una presencia disponible y consoladora.

Qué experiencia estremecedora abrazar a la joven madre que llora, que tiene nostalgia de su madre y de su casa. Qué emoción participar en el primer baño de su bebé. Qué ternura estar despierta por la noche porque el bebé no duerme por dolor al estómago y cuánta preocupación por las veces que ha sido ingresado en el hospital. También la joven madre, tan guapa e inteligente, nos ha dado bastante quehacer por su malestar, así  como al joven papá ha despertado nuestro sentido materno con sus epistaxis y su gusto por el café italiano y la pasta. Hemos compartido mucho, igual todo y mutuamente. Recordamos los sabores de sus comidas, los olores de los aromas y sobre todo su deseo de casa, de familia. Y cuando nos dijeron que su instancia en la casa iba a acabar pronto, volvemos a experimentar a la vez gozo, por sentirse realizados, y por otra parte tristeza por la separación. Después de cuatro meses de convivencia el vacío ha sido inevitable y  por ambas partes.

  • Cómo de rendirse delante de la sonrisa del joven papá senegalese, que gracias al proyecto del Centro Astalli, ha podido pedir y obtener la reunión de la familia después de cinco años de separación, a la bondad de la hijita de 8 años que saluda y agradece cortésmente; y a la joven mujer con su presencia perdida y tímida.

Después de ocho meses todavía viven con nosotras, perfectamente integrados y superando día a día las dificultades de la vida, a veces también dolorosas. Es precioso ver a la pequeña ir a primaria, jugar a baloncesto, dar vueltas por el Centro Sagrado Corazón con confianza y familiaridad, encontrándose como en casa.

Cómo no tener compasión delante de la una señora con más de 50 años desalojada forzadamente y con falsas promesas de la casa que ocupaba, pagando un alquiler desde hace 20 años. Quién fue echada a la calle sin nada en la vida, con la dignidad herida. Cuando la hemos visto llegar en nuestro Centro, hemos tenido la impresión de acoger a un mendigo y cuando ella vio su nueva habitación con el cuarto de baño personal, se le alumbró la cara recobrando un poco de su dignidad, ha sentido el calor de una casa y de una intimidad que desde hace meses ya no tenía, pasando de un centro de acogida a otro. Ha sido precioso verla florecer y animarse con proyectos de vida nueva, aunque sabemos muy bien que no va a ser fácil.

Qué milagros hace el Señor! Ningún rostro que pasa por nuestra casa se queda anónimo, sino que inmediatamente llega a ser familiar. El Señor llama a nuestra puerta y nos hace experimentar que compartir la mesa es natural y nos hace más felices.

Cuántos encuentros, cuántas historias! En estos días también tenemos un sitio más en la mesa y seguimos recordándonos, gracias al peregrino que llama a nuestra puerta, que no podemos ser felices solos, sino que renovamos en cada momento nuestra esperanza cierta en el Amor, que camina en medio de nosotras y carga con nuestras fragilidades y nos regala su BENDICION.

La Provincia de Italia: Implicada en la acogida

Cuando ha llegado la invitación de la Congregación General XX que nos llamaba a colaborar con el Proyecto de la movilidad, en la Provincia de Italia hemos percibido esta llamada como un verdadero el deseo del Espíritu.  Desde el comienzo del año 2017, de hecho nos hemos sentido impulsadas en la acogida, que se ha hecho y sigue haciéndose “carne” en tres Comunidades.

Hemos comenzado con la Comunidad residencia de XX Settembre: el día 9 de enero han llegado Anta y Marceline, dos chicas africanas, una senegalesa y una camerunesa. Les hemos dedicado un piso de la casa donde puedan vivir independientes y al mismo tiempo percibiendo nuestra cercanía. Unas hermanas procuran comunicarles cualquier posibilidad de trabajo, otras las alientan, pero todas la sentimos parte de nuestra casa.

También la comunidad de Palermo ha tenido la posibilidad e acoger a una chica de Etiopía: durante una breve temporada se ha participado con la vida de Comunidad. Ha sido una instancia breve, pero intensa.

Sin embargo, para todas la experiencia más tierna la estamos viviendo gracias a la Comunidad de Tiburtino, que podríamos definir “un hogar para todos”. Esta pequeña Comunidad desde hace un año está haciendo camino de una gracia especial: acoger al otro dejándose descolocar.

En el mes de febrero ha llegado una joven familia siriana que huía de la guerra y gracias a los corredores humanitarios ha conseguido llegar a Italia. Cuando han tocado el timbre de la casa, la madre tenía en su brazo a Omar, un niño de apenas diez días, nacido poco después de la llegada a Italia.

Cuando todavía ellos vivían en la casa, las hermanas han encontrado espacio para acoger a otra familia, esta vez de Senegal: Amadú, el padre, Mamebirán, la madre y Absatú, la hija de ocho años.

Las dos familias viven en una parte de la casa pero comparten mucho con la Comunidad: la cocina, a veces también el comedor, cuando las hermanas preparan algo y las invitan o cuando son las hermanas que reciben la comida de los huéspedes. En cierta medida comparten también la fe, aunque ellos sean musulmanes. El lunes de Pascua la Comunidad de Tiburtino había invitado a hermanas y amigos y de repente ellos al saludarnos nos felicitaban para la Pascua. No sabían lo que era, pero sabían que es una fiesta muy importante para nosotras.

La familia siriana ya no vive en nuestra casa: ahora vive en Francia juntándose con los hermanos, pero sigue en contacto con la nueva “familia” italiana y a menudo se comunica con la Comunidad.

Sin embargo la Casa sigue acogiendo y así hace un mes ha llegado otra señora de Eritrea que necesitaba un cobijo donde dormir, y ha encontrado un hogar cálido. Y por fin, desde hace unos días ha llegado la última, una chica iraquí que ha tenido que dejar su país por haberse convertido al cristianismo.

Este año vamos a tener una comida de Navidad muy internacional y muy especial: cristianos y musulmanes compartiendo la misma mesa, celebrando la Vida del Dios que ha venido para dar esperanza al mundo entero, seguras que nos va a llenar de su Bendición.

IMPLICADAS EN LA RECONCILIACIÓN DESDE LA PEDAGOGÍA DEL CORAZÓN

Colegio Esclavas del S.C. de Jesús Bogotá.

 

Colombia ha vivido más de 50 años de violencia provocada por la desigualdad social y promovida por la guerrilla y los paramilitares, quienes pasaron de ser grupos con ideología de igualdad social a grupos narcotraficantes.  Las víctimas se cuentan por millones: pobreza, desplazamientos, secuestros, abuso sexual de menores, hogares rotos, desescolarización, enfermedad y ahora se suman miles de venezolanos, hermanos vecinos, que vienen en busca de comida, medicinas, techo y trabajo. El gobierno ha firmado los pactos de paz, pero reconstruir un país es un largo proceso de perdón, de reconciliación y de reparación a las víctimas. Las Esclavas nos sentimos involucradas en este proceso y tratamos de transmitirlo a nuestra obra apostólica. El Colegio vive, vibra y se solidariza, desde la Pedagogía del Corazón.

El Proyecto de movilidad humana se ha desarrollado este año 2017 en las siguientes actividades:

Área de sensibilización

Todo el personal educativo tuvo un Taller sobre la trata de personas. Lo dio una religiosa Vicentina que coordina la Comisión de movilidad humana en la Conferencia de Religiosos de Colombia. Allí tomamos conciencia de la tragedia que vive el mundo y concretamente nuestro país, sobre todo en el tráfico sexual con menores de edad. Fue un día intenso que nos llevó a organizar desde la Pastoral un Proyecto de “Defensores de la vida” para el 2018.

El Colegio organiza un día al año llamado: Día de la solidaridad. Es una especie de Festival, donde las alumnas y alumnos ofrecen diversos espectáculos y vienen sus familias, exalumnas y amigos. El dinero recolectado se distribuye a los empleados de servicios generales, logrando que todos tengan su vivienda propia, y para apoyar a las obras sociales que llevan las alumnas y profesores. Previamente se hace una sensibilización del sentido cristiano de la solidaridad. Eso va marcando un sello misericordia y fraternidad en toda la comunidad educativa.

Área de acogida y voluntariado

Prestamos apoyo y colaboración a la Fundación Santa María de los Robles, que lleva nuestra Provincia en el barrio Caracolí, una zona cargada de miseria, cuyos pobladores son en su mayoría desplazados por la violencia en el campo. Una Hermana de la Comunidad trabaja de tiempo completo con desplazados, niños con habilidades diferentes (síndrome de down), acompañamiento espiritual a las familias, actividades lúdicas.

Los alumnos mayores han ido semanalmente a FUNDIR, Hogar para adultos con habilidades diferentes, apoyándolos en los procesos de formación y en actividades lúdicas.

La solidaridad con los venezolanos ha sido un compromiso muy fuerte: las familias los profesores y personas vecinas al Colegio han colaborado con alimentos, ropa, medicinas y dinero. Se llevó a la Casa del migrante, donde llegaban a diario cientos de personas con hambre y enfermas. El Colegio ha dado algunas becas para el estudio y alimentación de los niños.

Nuestra Comunidad ha estado abierta para acoger a familias y jóvenes venezolanos, dándoles habitación y comida hasta buscarles una casa donde vivir. Se pagó el arriendo de unos meses. Duele ver a profesionales mendigando el pan de cada día y niños prácticamente en los huesos. La mayoría han encontrado trabajo y se muestran agradecidos.

La visita del Papa Francisco a Colombia fue un fuerte llamado a la paz en nuestro país, desde la reconciliación, la justicia y la fraternidad.

“Sociedad en la que se convive con distintas personas”

Aprendiendo con alumnos de la escuela primaria.

Al acercarse la Navidad, para seguir las huellas de misericordia de Jesús, en la clase 3a de cuarto grado del colegio Seisen de Enseñanza Primaria, aprendimos quiénes son sus vecinos. Compartí mi experiencia hablando sobre las personas escondidas a nuestros ojos, aunque viven junto a nosotros, en nuestro barrio, especialmente sobre las personas relacionadas con el extranjero. Hablé sobre la vida que llevan en Japón las personas relacionadas con el extranjero, los que han llegado de otros países, los niños de “doble nacionalidad”, los que vienen a trabajar para ganarse la vida y los que, por la guerra o por pertenecer a una religión o a un grupo étnico distinto, han escapado de su país y vienen como refugiados. Según les iba hablando en concreto de la situación de estas personas, la expresión de los niños se volvía seria, profunda. Me impresionó la actitud de algunos niños, que escuchaban como si quisieran comerse mis palabras.

Les pregunté: “¿Cómo se les llama a los niños si su madre o su padre es de otro país?” “Niños mitad”, me respondieron todos a una sin dudar. Me quedé sorprendida. “Llamarles ‘mitad’ es negativo. No tienen la mitad de una cultura, de una lengua, sino más bien dos culturas, dos lenguas, son ‘doble’. Es una riqueza. Nosotros, a los niños que tienen relación con el extranjero los llamamos ‘doble’”. Parece que entendieron esta explicación. Sus maleables corazones absorbieron también con naturalidad la idea de que la sociedad se enriquece mucho cuando se acepta tal como es al otro, a la persona que encontramos, al que es distinto de uno mismo, y se comparte con ellos.

Entendieron la dificultad de los refugiados para sobrevivir y, sin duda, la irracionalidad de sentir su vida amenazada. Al terminar la clase, uno me dijo: “El próximo año voy a hacer el estudio libre sobre el tema de los refugiados”.

Implicadas con la Esperanza en la Oración

El 26 de noviembre de 2017, nuestras Hermanas de la comunidad de Nagano, Provincia del Japón, organizamos un día de retiro para las inmigrantes filipinas con el tema: “¡Ven, Jesús, ven a quedarte con nosotras y ayúdanos a ser mensajeras de la paz!”

Como son un grupo pequeño de mujeres, la mayoría madres solteras (tienen uno o dos niños con hombres japoneses), y otras casadas con hombres japoneses,  el ambiente fue muy familiar porque se conocen hace muchos años. Cada una se presenta y dice sus expectativas. Tienen en común los anhelos de estos tiempos fuertes de Adviento y Navidad, esperando la gozosa llegada del Niño Jesús, el Príncipe de la Paz, pero como madres solteras sus días están llenos de trabajos y preparaciones para las fiestas.

Hoy esperan un encuentro íntimo con Cristo, reflexionando, rezando y respondiendo a la Palabra de Dios de una manera que es a la vez familiar y nueva. Todas tenemos experiencia de la fuerza de la Palabra de Dios en nuestras vidas. Da vida y la renueva. Al cierto punto en la vida, los deseos y anhelos de nuestro corazón llegan al punto de desbordarse.  Pero al mismo tiempo nos damos cuenta de que no podemos lograr con nuestros esfuerzos lo que tanto deseamos – no tenemos dentro lo que hace falta para satisfacer nuestros anhelos. Así que, con nuestros anhelos infinitos, acudimos al Infinito y gritamos, “¡Si rasgaras el cielo y descendieras!” Nuestra experiencia de  impotencia ante nuestras profundas necesidades humanas nos mueve a pedir amistad con el Hijo de Dios, Jesucristo el Señor. Al empezar Adviento, el carácter de nuestros deseos nos asegura de que no nos hace falta ningún don espiritual al esperar la revelación de nuestro Jesucristo. “¡Viene el dueño de la casa!” “¡Velad! ¡Estén atentas!”  El Papa Benedicto XVI dijo durante el Angelus (10 diciembre de 2006),  “Prepararse para la Navidad significa comprometerse a construir la “morada de Dios con los hombres. Nadie queda excluido; cada uno puede y debe contribuir a hacer que esta casa de la comunión sea más grande y hermosa.” 

El anhelo de Cristo que tenía Juan fue su motivo de esperar con ilusión cada día. Vivía con la esperanza de “ver la gloria del Señor, el esplendor de nuestro Dios.” Cuando llegaron a Juan las noticias de los milagros hechos a favor de los ciegos, los cojos, los leprosos, los sordos, y os pobres, se dio cuenta de que ya había venido “El” a quien había esperado durante toda su vida, Dios de la misericordia. Es Jesucristo. Con esta verdad, ¿cómo no regocijarme?

Para nuestra reflexión: Les sugiero para la meditación estas dos preguntas: ¿Cuál es lo que Ud. espera más? Y ¿cómo lo va a esperar este año? Pero antes de contestar a estas preguntas, vamos a mirar la actitud de esperanza de estas tres mujeres de nuestra historia cristiana:

  1. Ver cómo María espera el nacimiento del Prometido, en su región del mundo, un niño nacido para el mundo entero.
  2. Como Isabel, madre de Juan Bautista, el Precursor. A Isabel en su vejez le han prometido un niño. Estos dos son nacimientos imprevistos; van esperando.
  3. Como Isabel de Angaria, santa de la Iglesia, que vivía en el siglo XIII. De niña estuvo afianzada, casada a la edad de 14, y cuando se murió su marido ya era madre de 3 hijos y tenía 20 años. Pasaba la vida dando lo que tenía y dándose a través de su presencia y su servicio a los enfermos.

El punto culminante del día de retiro fue el compartir la fe: Me impresionaron mucho sus luces, expresaron sus fragilidades, pero su atención e interés fue por lo que podrían hacer por los demás, especialmente a sus familias, hasta sacrificarse a sí mismas por sus seres queridos. Una madre soltera dijo, “Mis sufrimientos y quebrantos valdrán la pena si veo a mi hija acabar sus estudios en el futuro. Mi esperanza se alimenta en mi oración cotidiana. Pido la intercesión de nuestra Madre María a llevarme a su Hijo Jesús, a proteger y guiarnos a mi hija y a mí en el camino recto para una vida mejor.” A mi parecer, esta mujer es maravillosa; es un icono de generosidad. Y estoy segura de que hay muchísimos obreros extranjeros, inmigrantes y refugiados que anhelan un hogar mejor, alegre y lleno de paz. Al mismo tiempo dan testimonio de Cristo pobre.

Esto es lo que esperamos los cristianos durante el tiempo de adviento – de la venida del Príncipe de la Paz, Él que reinará al mundo con justicia. Lo que necesita el mundo es el amor, la vida es bella si amamos. Creo que esto es lo que el mundo necesita este año y todos los años.      

VIVIMOS LA ESPERANZA acompañando para que se sientan en casa

Entre el 2016 y el 2017 hemos recibido en la Provincia Argentina- Uruguay a 4 familias Sirias en nuestras comunidades de Belgrano, Ituzaingó y en nuestra casa de las Tunas.

A penas empezamos a soñar que en nuestras comunidades había lugar y deseo de abrir las puertas, fueron  muchas las organizaciones y las personas que se ofrecieron a ser parte de este proyecto que no terminó con la llegada de las familias a nuestro país.

La acogida implica un trabajo en red con organizaciones y voluntarios que nos han ayudado con los trámites. Trabajamos  en red con la Organización Internacional de Migraciones, Amnistía Internacional, la Dirección Nacional de Migraciones, comisión nacional de refugiados.  

En marzo de 2016 llegaron a la comunidad de Belgrano la familia de Fadi y Hanan junto a sus hijos Jad y Raya. En septiembre llegó Samar la hermana de Hanan. El 23 de enero de 2017 llegaron a la comunidad de Ituzaingó Essam y  Jihan con sus hijos  Danny, Rafi y  el 21 de febrero llegaron a la casa de Las Tunas dos familias Fairous, Imad, Samy y Saly ; Lama,  Ghayath Hanna y Anna.

Si bien nuestra acogida a las familias comenzó antes del proyecto de la CGXX  durante este año hemos continuado dando pasos en lo que implica el acompañamiento escuchando, poniéndonos en su lugar, intentando comprender. Son muchos los momentos y largas las charlas para poder conocernos más, para buscar juntos soluciones de todo tipo, en el ámbito laboral ayudarlos a conseguir trabajo y lograr así una mejor inserción. En la salud ante algunas dificultades buscar el mejor lugar para que sean atendidos y acompañarlos.  Buscar para niños y jóvenes vacantes para que puedan educarse. Siempre ayudadas por muchos laicos que se acercan a dar una mano. También fueron importantes los momentos de fiesta, que nos ayudan a sentirnos familia.

Nuestra  experiencia de acoger a las familias además nos impulsó a invitar a otros a hacer lo mismo. Y así continuamos agrandando la red con Manos Abiertas que es una fundación de los jesuitas. Ellos se animaron y están en proceso para recibir a 5 familias

En este tiempo hemos aprendido mucho y experimentamos que somos muchos y que entre todos se hace más fácil la tarea. Sabemos que  nos falta camino por recorrer siempre confiando en Dios que es Providente.

 

Mapa-síntesis de las acciones ACI, que junto con la oración, son llevadas a cabo para servir y apoyar a las personas en
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