EN MADRID LAS HERMANAS MAYORES TAMBIÉN nos MOVILIZAMOS

La Congregación General XX nos impulsó a vivir el proyecto de Movilidad Humana y a la comunidad de Pirineos el Señor nos ha querido regalar el poder iniciar este desafío.

Desde el mes de agosto acogimos en nuestra comunidad, una joven marroquí que llegó a España en el mes de abril a la recogida de arándanos con un contrato de tres meses, pero, desgraciadamente sólo la tuvieron dos meses y a la calle, por lo que ella buscó resolver su precaria situación. En Madrid tenía un pariente que la ayudó, pero no tenía posibilidad de acogerla en su casa. En Entrevías conocía a una marroquí casada con un español, y allí se dirigió. Fue entonces cuando una de nuestras hermanas la encontró en la calle y la llevó a la comunidad con el fin de buscarle un lugar de acogida, ya que al ser agosto muchas comunidades se cerraban ese mes.

Nuestra amiga tiene 24 años y un hijo de 4 años. Huyó de Marruecos por vivir en una situación de maltrato por parte del marido, que en la actualidad está en la cárcel por drogas. Ella dejando a su hijo con su madre vino a España.

El 7 de agosto se nos pidió acogerla en casa, hasta que Pueblos Unidos abriera en el mes de septiembre y así se hizo, era solamente para un mes y pensamos era una ayuda que la comunidad podía hacer.  Desde el primer momento se encontró acogida y tratada como una más entre nosotras. Empezó a tener clases de español con la H.Maria Lafora; rápidamente comenzó a hablar con bastante soltura.

Al llegar el 31 de agosto, se tenía que marchar, estaba triste y al hablar con Pueblos Unidos, ellos veían que aún no tenían sitio para que ella pudiera vivir. Fue una luz para nosotras que volvimos a plantearnos qué hacer, y decidimos acogerla todo el tiempo que fuese necesario mientras completaba su formación para poder trabajar en España

Su cara cambió, estaba tan feliz con nosotras que sentía gran pena al pensar que tenía que marcharse. Repetía continuamente, ¡cuánto tengo que agradecer! ¡qué suerte he tenido!

Su actitud es de continua ayuda, pendiente de hacer cosas y disfruta ayudando. Todo su esfuerzo es aprender para trabajar y poder mandar a su madre dinero para cuidar de su hijo.

Celebró los 25 años en octubre se lo celebramos mucho, con tarta, velas, regalos etc ella se puso sus mejores galas y hizo muchas fotos para que la viera su familia.

Seguimos contentas con poder dar un granito de arena en favor de los migrantes. Ojala pronto encuentre trabajo, ya que su aprendizaje es muy rápido porque en la casa también se le está enseñando cómo se cuida a las personas  ancianas y enfermas, cosa que hoy está muy demandado en España. Es un regalo para la comunidad y no dejamos de dar gracias por ello.