(publicado originariamente en https://esclavasaci.es/noticias/301-sabes-tu-que-es-navidad)

Navidad es el Amor de Dios… así cantamos en España un villancico en el tiempo de Navidad.
Si tuviéramos que explicar la Navidad que hemos vivido este año en la Comunidad de la Casa de Espiritualidad de Benirredrá, no habría suficientes idiomas, lenguas… para narrar lo que hemos “visto, oído, palpado con nuestros propios ojos…”
El día 24 de diciembre, acudí a la estación del tren para recoger a una mujer que venía a nuestra casa por unos días. Le vamos a llamar, Valiente. Venía de una situación extremadamente delicada e iba a reencontrarse con su familia después de casi un año. Al día siguiente, el día de Navidad llegaría su marido y cuatro de sus seis hijos. No sabíamos mucho más de ella, era un TP y sólo alguna persona sabíamos algo más, pero por seguridad de ella misma y de su familia, nada más debíamos saber… La familia tenia adjudicada una vivienda para la reunificación familiar y para empezar una nueva vida.
Valiente celebró con la comunidad la Noche Buena, la noche más tierna, más significativa para cualquier cristiano…ella con pena por estar separada de su familia, pero feliz, porque era de verdad para ella y para todos nosotras, una Noche Buena. Mientras celebrábamos que todo un Dios se hace Hombre, se hace uno de nosotros…su marido y sus cuatro hijos menores, estaban volando desde un país muy lejano para encontrarse con su mujer y su madre. Dios mismo se estaba haciendo Vida, Hombre en cada uno de nosotros. Mucha coincidencia ¿no?
El día 25 día de Navidad participó con la Comunidad de la Eucaristía, al terminar le dije ¿cómo has dormido? “No he podido dormir, estaba muy nerviosa…pero sabes, al estar ahora en esta Iglesia y poder celebrar con vosotras la Eucaristía, me he llenado de Paz, una paz que hace muchísimo tiempo que no tenía. Estoy tranquila” y en ese momento recibió una llamada de teléfono comunicándole que ya estaban en la estación.
Con los dos coches fuimos a la estación a recoger a su marido y a sus hijos, en cuanto los vio, saltó del coche…, lo que sucedió después es indescriptible, no se puede contar…allí mismo, Dios se hizo presente, el Niño Dios que habíamos cantado, esperado, celebrado… se hallaba allí en medio de la estación, en esa familia, en esos abrazos, en esos besos, en ese silencio, en esos hijos, en ese marido, en esa mujer valiente… la otra hermana y yo que fuimos a recogerlos, fuimos testigo de la verdadera encarnación, del verdadero sentido de la Navidad…
Han estado en nuestra casa 20 días, ahora se les ha facilitado una vivienda para que ellos vayan poco a poco haciéndose a la nueva situación mientras se van arreglando los papeles, las cosas… pero la verdad es que una familia reunida después de tanto dolor, tanto miedo vivido, de una separación involuntaria…nos habla de valentía, coraje, empuje, creer en lo importante, empeño, ganas de vivir y sobre todo de mucho amor…
A mí personalmente, me ha enseñado mucho Valiente con su fuerza para luchar por aquello que quiere, de sobre vivir con esperanza pensando en sus hijos, de ser capaz de todo por ellos.
Doy gracias y conmigo la comunidad, por tanto, recibido de esta mujer y de toda la familia. Lo que nosotras hemos podido ayudarles no es nada en comparación con el ejemplo que ellos nos han dado. Una gran lección, como digo, de valentía, coraje y mucho amor.
El camino que les espera es muy duro, pero ahora es más llevadero, están juntos, y juntos afrontarán las dificultades, juntos el empezar de nuevo es más fácil, juntos…juntos…
Esto me recuerda a que juntos es sumar, juntos es ser más, juntos es compartir, juntos es más fuerza, juntos es amar más…y juntos se puede olvidar más fácilmente y se puede Reparar más y mejor.
Bienvenidos a vuestra nueva vida.

Comunidad de la Casa de Espiritualidad de Benirredrá. España.

Nota: De Valiente y su familia no podemos decir más por su procedencia y por su seguridad.