Antes de comenzar oficialmente la tercera probación, nosotras – 13 hermanas de nueve países distintos, más nuestra instructora, Inés Ruíz – tuvimos la oportunidad de peregrinar en la tierra natal de Santa Rafaela y la Madre Pilar.  Pasamos días de profundización en las raíces de nuestra historia como Esclavas, como seguidoras de Cristo al estilo de las fundadoras.  Se ensancha el corazón al recordar…al pisar la tierra y los lugares donde ellas tuvieron sus primeros sueños, donde empezaron a entender que su vida era para algo mayor, donde el sueño y la llamada se realizaron en acciones concretas de riesgo, con su confianza puesta en el Señor.

Seguimos los pasos de las primeras hermanas hacia Madrid, donde la ciudad también nos recuerda más bien del presente del instituto, de sus búsquedas en medio de un mundo de mucho movimiento, la realidad que nos sigue llamando.  Porque el corazón ensanchado tiene que darse, y darse en el presente…desea seguirle a Él, a donde nos lleve ahora…sin adelantarse, sin forzar el paso.

Y al final, el día 10 de mayo, Rosario – la Superiora General – junta con las asistentes, nos convocó para la apertura de la tercera probación con el lema “Contemplar su Corazón del que nacimos y seguimos naciendo las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús.”  Allí nos animó con sus palabras: lo que es la tercera, el don de pertenecer al instituto que pedimos con fuerza en este tiempo, y lo que significa ser un grupo tan universa, compartiendo y formándonos para ser Sus Esclavas en la Iglesia y en el mundo de hoy.  Tras el encuentro con el Equipo General seguimos con la Eucaristía, una celebración de mucha alegría, con cantos, bailes y gestos de las culturas de donde procedemos.

Durante los próximos seis meses, pedimos que roguéis por nosotras, para que la Gracia del Señor nos empape, y nos prepare para el “sí, a toda costa.”