SEGUIMOS “ABIERTOS” EN ATALAYA/ESPAÑA

SEGUIMOS “ABIERTOS” EN ATALAYA/ESPAÑA

En estos momentos de “quédate en casa” todos estamos obedeciendo por el bien nuestro y el de los demás. Para que nadie se quede solo y abandonado, se ha comunicado el teléfono de acogida, que lo atiende Elena, una Hija de la Caridad. Además se ha enviado a todos los voluntarios el teléfono de los inmigrantes que participan en los distintos servicios para que les llamen y vean que se sienten acogidos, que es lo primordial de Atalaya.

Además, al cerrar el comedor, no se ha dejado a la gente sin alimentación. odos las mañanas, a la hora del comedor, se reparten bolsas de alimentos con la comida y cena para todo el día, teniendo en cuenta los musulmanes. Hay que agradecer mucho al Banco de Alimentos que nos trae todos los días cosas necesarias, a Mercadona que viene con mucha fruta y productos que se pueden aprovechar para las bolsas. Una empresa, Cámara panadería, nos regala todos los días 20 barras e Ismael, nuestro cocinero, va todos los días a buscarlas. Dos chicos inmigrantes, uno de Argelia y otro de Guinea Conakry, vienen a las 11 a preparar las bolsas. Como el Banco de Alimentos nos trae, muchas veces, comida elaborada, Victorina, aci se encarga de calentarla y darle el gusto necesario. A las 13,30 abrimos la puerta y con nuestras mascarillas, batas y guantes, les repartimos las comidas a la entrada del comedor. Ellos hacen fila y  guardan las distancias convenientes. Traen su taper para que les demos la comida.

Gracias a Dios, por ahora, no están ninguno contagiado. Estamos muy preocupados por los chicos que tenemos en la casa de acogida, donde viven 16. La semana pasada fueron los bomberos a desinfectar la casa.

Esther Soler, aci