Éxodo 2019 Día de los Migrantes en Raigad. “Ninguna madre podría vivir separada de su niña, pero tuve que dejar mi hija en mi pueblo porque si hubiera decidido quedarme con ella, no pudiera darle ni educación ni una vida decente.  Siempre pienso en ella, y me preocupo por ella. Siempre que tengo un momento libre, la llamo por teléfono para asegurarme que está segura y preguntar qué está haciendo, porque ella está siempre en mi corazón.” Las palabras de Alisha y su amor entrañable a su hija han impresionado a todos que asistimos a la celebración del Día de los Migrantes.

El interés por pastorear a la gente de nuestras comunidades cristianas de la periferia y a los tribus Kathkari de Raigad lo tomamos en serio las comunidades religiosas en misión, y se nos ocurrió el deseo de resonar los sentimientos del Papa Francisco acercándonos a las comunidades de migrantes vulnerables, y en particular a las comunidades cristianas de las tribus, que viven en las granjas avícolas en el decanato de Raigad, la mayoría de los cuales se han traslado de los estados del norte de la India.

Ha sido verdaderamente un gran día, escrito en la historia de Raigad con letras de oro, porque fue la primera vez que las comunidades cristianas de la tribu, dispersas por distintos sitios de Raigad se han unido bajo la bandera de la misión de Raigad.

En los rostros de todos había alegría y un espíritu de fiesta, aunque muchos habían trabajado hasta las 18:00 en las granjas, antes de llegar a la celebración en Nagottane.

Presidió a la celebración el Mons. Allwyn D’silva, obispo de la zona de Raigad. La Eucaristía empezó con un baile rítmico de la tribu, interpretado por las mujeres de Koletty. No se podía notar nada de cansancio, sino un sentido profundo de reverencia y agradecimiento a Él que los había convocado. El Padre Richie Quadros SVD compartió la Palabra de Dios, proclamando una vez más, la preocupación de Dios por el dolor de su pueblo, su amor incondicional con que nos amó hasta la última gota de su sangre, ganando liberación para todos, y la seguridad de que Él camina con los migrantes mientras ellos se convierten en el pan que se parte y se comparte cada día donde trabajan por sus familias y los seres queridos. La liturgia animada y la música celestial nos ha ayudado a entrar en la experiencia de poner nuestros corazones con el CORAZÓN DE DIOS en adoración y unión.

Hubo una mesa redonda a continuación de la Eucaristía. El Sr. Savio de Koletty, la Sras. Stella Tirkey de Roha y Alisha de Nijampur – los representantes de las comunidades de las tribus – compartieron sus historias, sus necesidades y sus sueños. Cuando el joven Savio empezó a llorar de agradecimiento a sus padres que, aunque analfabetos, les han dado a sus hijos una buena educación y les han ayudado a alcanzar una vida digna, y sobre todo les han comunicado valores buenos y fe profunda, toda la asamblea sintieron los latidos de la gente que viven en tales condiciones y transforman el sudor de la frente en los sueños de sus hijos.

Mientras algunos dijeron que sus problemas son las limitaciones financieras, la dificultad de aprender a través del idioma Marati,  la falta de instalaciones educativas, el desconocimiento de las oportunidades laborales y opciones profesionales, la necesidad de aprender el inglés para poder conversar y sobresalir en el mundo tecnológico de hoy, fue impresionante saber que también añoran la experiencia de Dios a través de la oración y el culto, expresando su deseo de tener una pequeña capilla en Koletty donde podrían reunirse para rezar, y para los niños la necesidad de formación en la fe más allá de las Misas semanales. En las palabras de Priyas: “Deseamos que nuestros niños y jóvenes conozcan a Jesucristo y crezcan aprendiendo sus valores.” Esto es lo que esperan de la diócesis de Mumbai, expresado en palabras sencillas.

La mesa redonda fue guiada por el P. Richie SVD, y el Mons. Allwyn les informó sobre el “Migrant Desk” (Sección de Migración) al nivel diocesano para ayudar a las comunidades migrantes. El P. Joe Borges les avisó que estarán recibidos en los centros de acogida dirigidos por los sacerdotes y las religiosas en Raigad y en sus escuelas donde podrían recibir una educación de calidad y construir la vida sobre una base sólida. El Mons. Allwyn les aseguró que vamos a estudiar las inquietudes que se han expresado.

Las cualidades y valores que más se destacan en este pueblo son el “don de agradecimiento y respeto” – poco corrientes en nuestras sociedades modernas. Aunque este programa fue organizado para las comunidades migrantes más vulnerables y pobres, nos han mostrado la riqueza de su corazón, felicitando al obispo y a todo el equipo RJM y a la gente que han trabajado para posibilitarles este gran día. Trajeron toallas especiales desde Chatisgad para compartir con nosotros algo de su cultura.

Se expresan mejor a través de su música y bailes rítmicos, y había varios grupos que presentaron sus programas culturales, y al fin el “Karam Dance” (Baile Karam), muy típico de su cultura. Nos unimos todos en esta alegría de movernos juntos a un solo ritmo y canto.

Ha sido un día escrito en el Corazón de Dios, en el corazón de la gente que lo organizaron y participaron. No ha sido solo una celebración del Día de los Migrantes, pero el inicio de un nuevo caminar juntos, un éxodo hacia dentro y hacia fuera, liberarse, rendir culto en el amor y en la verdad, enriquecerse mutuamente a través de vivir la buena noticia proclamada y compartida por el GRAN PASTOR Jesucristo. Deseamos vivir y compartir la mente y el corazón de Dios que nos ha enseñado a soñar y trabajar por su Reino aquí y ahora, donde todos vivan en paz, con amor y dignidad, y en armonía. Sí… es verdaderamente un éxodo donde tenemos a nuestro Dios caminando con nosotros y acompañándonos en su Arca de la Alianza hecho en la tienda de la profundidad del ser de cada persona humana.

Brigit, aci