El día en el que nos anunciaron que íbamos a acoger la Cruz de Lampedusa en nuestro colegio, lo primero que nos preguntamos fue porqué esa cruz era importante y qué significado tenía. Algunos era la primera vez que oíamos hablar de ella. Cuando nos lo explicaron, nos quedamos impresionados y distintos sentimientos pasaron por nuestros corazones, unos opuestos a otros: alegría y satisfacción por tener la oportunidad de tener la Cruz de Lampedusa entre nosotros; tristeza e impotencia por toda la historia que guardaban esas maderas de patera y todo lo que ella significaba.

Todos los alumnos del colegio, desde los más pequeños hasta los más mayores, tuvimos un momento de oración y reflexión ante la Cruz en la capilla del colle. Hubo varias cosas que nos hicieron pensar como, por ejemplo, el darnos cuenta que la palabra patera guardaba un mensaje para cada uno de nosotros. Ese mensaje era PÁRATE. Párate ante esta injusticia. Párate a pensar en todas esas personas que buscan nuevas oportunidades y una vida mejor, que huyen de sus países por la guerra, la pobreza… Esas personas solo buscan una oportunidad para ellos y su familia, sin hacer daño a nadie. Al tomar la decisión de subirse a una patera ponen en peligro su vida. Muchos no saben nadar, pero están tan desesperados que prefieren arriesgarse.

Otra cosa que nos impactó fue esta frase que nos dijeron durante la oración: “Muchos sueños de niños y mujeres que querían quedar grabados en la historia, se deshicieron en el mar y quedaron olvidados”.

La Cruz nos ha hecho pensar mucho en la suerte que tenemos, en cómo nos quejamos por cosas sin importancia, en cómo para nosotros el colegio es una obligación y sin embargo para esos niños que huyen en patera, sería un gran regalo, una gran oportunidad.

Besar, tocar, reflexionar ante la Cruz nos ayudó a ponernos en la piel de los que sufren y por ello, damos gracias.

Y una pregunta que todos nos plantemos fue: ¿Qué puedo hacer yo por ellos?; ¿Cómo puedo ayudarles?; Y yo… ¿qué pinto?

Alumnos de 6º A y B EP: Alba Hernández, Estela Crego, Lucia Cosme, Javier Rojas, Pablo García y Aroa Pérez.

Colegio de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús de Salamanca.