Introducción
En los primeros días de octubre, tuvimos nuestro encuentro de la Provincia Europa Atlántica. Este encuentro estuvo dedicado al tema del Cuidado y Buen Trato y a profundizar en el documento del Instituto “Creación de Entornos más seguros”.
En la mañana del sábado, iluminadas por la parábola del Buen Samaritano, nos sentamos a la mesa unas con otras para escucharnos hondamente y compartir en verdad sobre nuestra propia vivencia de Buen Trato o maltrato… Porque todas, sin excepción, hemos sido en algún momento “salteadoras” de vida para otros, con nuestras palabras y gestos. Hemos sido indiferentes a las necesidades de los demás, pasando de largo ante situaciones de maltrato o injusticia. Pero también, y sobre todo, hemos sido como el Buen Samaritano, aprendiendo de Él nuevos gestos y actitudes de cuidado.
Por la tarde, hemos escuchado a la H. Mar Saenz, que nos alentó a crear “micro-climas” de Buen Trato. Estos «micro-climas» poco a poco, van sanando heridas y creando entornos más seguros para todos y todas, llevando «el aceite del consuelo y el vino de la esperanza» (Prefacio “Jesús, buen samaritano”).
El día en que además celebramos San Francisco de Asís, terminó con una Eucaristía celebrada por y con la Creación. También nuestra Casa Común nos recuerda sin cesar que somos sus guardianes, llamados a cuidar a quien nos cuida con los dones de la tierra y de todas las creaturas.
Este encuentro fue un verdadero tiempo de escucha y compartir que culminó en una adoración, a modo de celebración penitencial. Durante esta adoración, dónde todas nos comprometimos a entrar en la dinámica de la vida nueva que nace de Su Perdón y nos llena de esperanza para seguir cuidando como reparadas y reparadoras.

Sábado por la mañana
En la oración inicial, fuimos invitadas a contemplar la parábola del Buen Samaritano, “como si presentes nos halláramos” (EE), poniéndonos en el lugar de cada uno de sus cinco personajes: el hombre herido, el levita, el sacerdote, el buen samaritano y el posadero. El objetivo era reconocer que, en distintos momentos de nuestra vida, podemos ser cada uno de ellos.
Después, compartimos en grupos —mezclándonos para favorecer un diálogo abierto— nuestras reflexiones a partir de algunas preguntas:
En nuestras relaciones, ¿qué entiendo por maltrato? ¿qué deberíamos evitar para construir una cultura del buen trato? ¿Cuáles son las consecuencias de no implicarme en el cuidado de la otra?
En la comunidad, ¿qué entiendo por buen trato? ¿Qué pasos debería dar el Instituto para construir una cultura del buen trato?
Fue un compartir muy rico y sincero, donde constatamos que no todas entendemos de la misma manera qué es el “maltrato”, y que dialogar sobre ello nos ayuda a ampliar la mirada y crecer en sensibilidad.
La conversación nos hizo más conscientes del impacto que tienen nuestras palabras, gestos y actitudes en la vida de los demás.
Una verdadera gracia poder dialogar y profundizar juntas sobre el buen trato, la protección y el cuidado mutuo.


En la tarde de sábado
La H. Mar Sáenz nos habló acerca del “Buen Trato como prevención del abuso”. En la medida en la que el buen trato se instale al interior de los sistemas relacionales, en ésa misma medida cuando haya mal trato eso hará ruido y no encontrará cauce para seguir creciendo.
Entre varias cosas, Mar nos habló de la importancia de crear “micro-climas” de buen trato que, no solo protegen de las relaciones abusivas, sino que ayudan a ver y a vivir la vida y nuestras relaciones, de otro modo. Y esto, ¡depende de cada una de nosotras!
¿Cómo se promueve el buen trato? Viviéndolo en la forma de relacionarme, eligiendo cómo quiero estar, estableciendo relaciones basadas en el reconocimiento de los otros como “legítimos otros”.
Así que, para ayudar a construir esas relaciones, Mar nos dejó como herramientas, 7 “ladrillos”, desafiando cada una a pensar en ejemplos y situaciones personales concretas: tener una mirada positiva sobre la otra; vivir la cooperación; promover el sentido de pertenencia; vivir la autoridad con responsabilidad y promover el crecimiento de la otra; revisar la manera como yo me comunico y como creo oportunidades para conversar y escuchar; abordar los conflictos de una manera constructiva; vivir con humor y disfrutar juntas de las cosas sencillas.
A continuación, en la presencia del Señor, en la adoración, hicimos silencio para escuchar lo que nos quedó resonando y asumir el compromiso de seguir empeñándonos en la construcción de entornos más seguros.


Misa por el cuidado de la creación
Terminamos la tarde celebrando la eucaristía con el formulario litúrgico de la misa por el cuidado de la creación, recientemente aprobado por el papa León XIV. Era el día de S. Francisco de Asís, cuando terminaba el Tiempo de la Creación y se celebraban los 10 años de Laudato Si’.
Muy agradecidas por todo lo que hemos vivido durante el día y confiando en el Amor de Jesús que nos transforma.
De algunas hermanas
Personalmente, viví estos dos días de Encuentro Provincial en Palmela como una oportunidad para profundizar en el tema del Cuidado/Buen Trato, en mi vocación de Esclava y como parte de este cuerpo que es el Instituto.
El Cuidado/Buen Trato es una forma de vivir la vida, de desear «pasar haciendo el bien». Los diferentes momentos de compartir entre nosotros, iluminados por la parábola del Buen Samaritano, así como los momentos de adoración preparados con tanto cuidado, o incluso la atenta escucha de la conferencia sobre el tema, nos invitan a profundizar en esta forma de ser y de actuar en la vida cotidiana.
Agradezco estos días, que nos han ayudado a detenernos y tomar el pulso como Instituto, a percibir lo que cada comunidad está haciendo y quiere seguir haciendo, y a comprometernos a seguir este camino, con todos aquellos con quienes compartimos vida y misión.


Fue un fin de semana encantador y muy bien organizado, que nos ayudó a profundizar en el tema de la cultura del cuidado. La charla de Mar fue maravillosa y ayudó a aclarar cómo nuestras acciones pueden ayudarnos o impedirnos ser personas que se preocupan por los demás.
La mañana del domingo fue realmente buena. Cada comunidad compartió cómo implementamos la protección de la salud y la seguridad en nuestras escuelas y áreas de trabajo pastoral, incluso aquí en la casa con Jo y los cuidadores que vienen. Todas estamos en etapas diferentes, pero trabajamos duro para mantener las buenas prácticas y la cultura del cuidado.
La Provincia Atlántica Europea dedicó dos fecundos días a explorar formas de crear entornos seguros y propicios en los que se respete y se apoye toda forma de vida en cada etapa de su recorrido. Tomando como punto de partida la parábola del buen samaritano, rezamos y reflexionamos sobre la respuesta y las razones de esa respuesta desde el punto de vista de cada uno de los protagonistas de la escena. Esto dio lugar a un rico debate.
Más tarde, tuvimos el privilegio de disfrutar de una maravillosa presentación de Mar centrada en ser constructores constructivos en la vida de los demás. Exploramos los elementos básicos que crean entornos seguros y vivificantes y los que sirven para dañar y construir espacios tóxicos que matan la nueva vida. Al final, se nos invitó a comprometernos una vez más a crear entornos seguros. ¡Que así sea!


Me pareció muy oportuno y me ha gustado mucho el tema “entornos seguros” y ahondar en la cultura del cuidado y del buen trato. Me confirmó que: solo el amor cura todas las heridas; es necesario cuidarnos para cuidar a los demás y que toda persona que nos fue confiada es tierra sagrada.





















Para saber más sobre la provincia Europa Atlántica
Página Web Portugal England Ireland France
Instagram @aci.europatlantic
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.