Éco Camp y Día Nacional de la Plantación en el Jardín Eco Sukaria
En el espíritu de la encíclica Laudato Si’, jóvenes y comunidades católicas de la Isla de Borneo, Indonesia, se unieron para plantar árboles, cuidar la creación y responder al clamor de la tierra.
Para conmemorar el Día Nacional de la Plantación, los Jóvenes Católicos (OMK) y el pueblo de la Región Sur de la Diócesis de Ketapang, Kalimantan Occidental, se reunieron en el Jardín Eco Sukaria de la Parroquia de San Esteban de Kendawangan del 5 al 7 de diciembre de 2025.
Dos meses de preparación para un acto de ecología integral

La organización comenzó dos meses antes del evento:
- planificación,
- distribución de responsabilidades,
- limpieza del área,
- instalación del escenario
- preparación de los puestos de comida.
Cada detalle fue pensado con cuidado para hacer posible este encuentro entre la naturaleza y la comunidad.
Un Eco Camp que une generaciones en el cuidado de la creación
El viernes 5 de diciembre llegaron los participantes de distintas parroquias de la Región Sur. Por la tarde, se reunieron con el comité para revisar el programa de plantación de árboles, un proyecto que involucraría a toda la comunidad de la Región Sur bajo el liderazgo del Obispo Pius Riana Prapdi y su equipo diocesano.


Desde el primer momento, el espíritu de servicio y unidad fue evidente: los jóvenes (OMK) montaron las tiendas y el campamento, las mujeres se encargaron de la cocina y los hombres cavaron los hoyos y limpiaron el terreno. En total, 135 jóvenes de las parroquias de Asam Besar, Air Upas, Marau y Terusan participaron en el evento, con el apoyo de PSE Caritas (Comisión de Desarrollo Socioeconómico) de la Diócesis.
Conciencia ambiental y ecología integral: una tarde de formación para los jóvenes
La tarde del 6 de diciembre acogió un coloquio sobre medio ambiente, moderado por Novita, del Movimiento Juvenil (OMK) de Air Upas. El P. Sabas Kus Nugroho y el P. Yosef Kaju fueron los ponentes principales, subrayando que plantar árboles es una expresión concreta del amor por la tierra y del compromiso con el cuidado de la creación que nos propone Laudato Si’. La sesión concluyó con danzas culturales tradicionales.
El día de la plantación: un gesto de fe y responsabilidad ambiental
El domingo 7 de diciembre, el programa comenzó con una eco-meditación, seguida de la bienvenida oficial a los representantes y al Obispo, y una celebración eucarística con toda la comunidad.
El momento central del evento fue la plantación comunitaria de árboles, realizada según el ritual tradicional dayak iniciado por los líderes locales. A continuación, cada grupo —niños, jóvenes, sacerdotes, hermanos, hermanas, comunidad y Obispo— plantó simbólicamente su árbol, convirtiendo el gesto en una acción de toda la Iglesia local.

Voces de los participantes: jóvenes católicos comprometidos con la creación
Novita, Parroquia de Air Upas
«Me doy cuenta de que cuidar la tierra es una hermosa responsabilidad. Hacía muchos años que no participaba en una actividad así. Esta experiencia me ha hecho comprender que el lugar donde vivimos enfrenta desafíos serios y que, como jóvenes, estamos llamados a actuar. Ver a niños, jóvenes y adultos plantar árboles juntos fue muy emocionante. Fue verdaderamente hermoso y profundamente significativo para mí.»
Stefani Ira, Parroquia de Marau
«Esta es una experiencia única: plantar árboles con la participación de toda la comunidad —niños, jóvenes, sacerdotes, hermanos, hermanas, el Obispo y personas de todos los ámbitos—. Esperamos que sea un pequeño paso para crear conciencia y una responsabilidad compartida de amar, cuidar y proteger la creación de Dios por el bien de la supervivencia humana.»
Wilhelmina Eryuni Leba
«Un breve viaje, un recuerdo duradero.»
Para Wilhelmina, el Éco Camp fue mucho más que un encuentro con la naturaleza: fue una experiencia de solidaridad, cooperación y aprendizaje mutuo. Uno de los momentos más memorables fue cuando el P. Yosef los invitó a transportar las plantas hasta el lugar de plantación y a cavar los hoyos juntos.
«Este campamento me enseñó que cuidar el medio ambiente y cuidarnos los unos a los otros van de la mano. Al igual que los árboles que plantamos, esta experiencia echó raíces en mí. Todo depende de cómo cada uno elija vivir y actuar cada día.»
Un gesto pequeño ante una crisis urgente: deforestación y comunidades indígenas en Kalimantan
Este Éco Camp fue un comienzo modesto, pero también una llamada de atención. La creciente tendencia a destruir bosques, montañas y colinas en nombre del desarrollo —sustituyéndolos por plantaciones de palmeras— ignora el clamor de la tierra y el clamor de los pueblos. Ello conlleva el desplazamiento de comunidades indígenas, la degradación del medio ambiente y numerosos problemas sociales.
Que este evento inspire a quienes lo vivieron
—y a quienes lo descubren—
a actuar de manera diferente, cada día,
en favor de la creación que se nos ha confiado.

